para sus accionistas, puesto que hay fondos de inversión que no les gusta estar en valores que no tienen reparto de dividendos e incluso otros accionistas institucionales que buscan la rentabilidad por dividendo.
Banesto dio ayer el pistoletazo de salida a las nuevas medidas en las que la banca tendrá que hacer una provisión excepcional de sus inmuebles en el balance y eso va a dejar tocadas a la mayoria del sector, que verá como caen los beneficios en picado durante este año.
esa caida del beneficio va a suponer que el banco no reparta dividendos y una disminución del capital que deberia llegar al famoso 9% de Core Capital según dice Basilea III
y Bancos que no tienen los ingresos fuera como Banco SAntander y BBVA ( que se verán lastrados, pero no con tanta fuerza), pues van a sufrir mucho como ayer Banesto, pero mañana serán Bankia, Sabadell, Popular o CaixaBank, si el beneficio tiene que venir del mercado local, pues no habrá un duro.
Hay mucho pillado en la banca, entonces tener en cuenta que cuando esto remonte, se van a ir saliendo poco a poco y el valor de los bancos van a estar mucho tiempo sin subir.
Hay que prepararse para comprar banca a precios mucho más bajos aún, puesto que ahora vendrán las nuevas olas de fusiones y los 3 grandes ( BBVA, Santander y CaixaBank), tendrán que comerse a muchos medianos ( Cajas de ahorro y Bankia), eso supondrá lastres en sus balances y por muchas ayudas que tengan, no deja de ser caidas en las bolsas hasta que se digierán esas operaciones corporativas, porque nadie va a comprar un "chollito", sino un "ladrillo",
Con todo esto, la banca sigue teniendo argumentos para caer y caer, lo siento por los pillados, pero deberiais haberos puesto cortos para recuperar patrimonio de vuestras carteras, si quereis promediar ( cosa poco recomendabale), pues tendreis que esperar a que el valor baje a niveles mínimos, da igual cual sea..todos verán mínimos.
Os dejo una noticia que creo interesante....
"La consigna del Gobierno es provisionar todo lo que podamos cuanto antes, ya desde el ejercicio 2011, aunque haya que sacrificar casi todo el beneficio",
admiten en un banco. "Y eso no va a ocurrir sólo en las cuentas de
2011, sino también en 2012 y, en buena medida, en 2013 salvo que la
recuperación sea mayor de lo esperado".
Eso convierte al accionista en el primer damnificado de
la medida del Gobierno, algo que considera inevitable Deutsche Bank
junto a nuevas fusiones e inyecciones de capital público. Ya en el
último ejercicio casi todas las entidades habían impuesto el llamado scrip dividend,
es decir, el pago del dividendo con acciones para no deteriorar las
ratios de capital. Pero ahora ni siquiera eso será factible, salvo en
cantidades muy bajas, con esta reducción radical de los beneficios.
"Es lógico que sean los accionistas los que paguen las pérdidas
de los bancos en el ladrillo antes de que tengan que hacerlo los
contribuyentes", señala una fuente del PP, que recuerda que estas
provisiones pretenden reconocer el valor real de los inmuebles que tiene
la banca en su balance para que puedan encontrar demanda y reactivar el
maltrecho mercado inmobiliario español. "Si se consigue recuperar la
confianza del mercado, la subida de las cotizaciones debería compensar
la supresión del dividendo", añade un analista especializado en el
sector.
Problemas para llegar al 9%
Pero más allá del perjuicio para los inversores, esta exigencia crea un problema mucho más grave para los bancos: desbarata sus planes de alcanzar el famoso 9% de core capital exigido
por la EBA (Autoridad Bancaria Europea). La mayoría confiaba en la
generación orgánica de capital, es decir, la acumulación de beneficios
no distribuidos, como una de las principales fórmulas para alcanzar el
objetivo.
Si los beneficios se desploman,
también lo hará esta generación orgánica, lo que hará que algunas
entidades tengan auténticas dificultades para llegar al 9% antes de la
fecha tope de junio. Este nivel es obligatorio para Santander, BBVA,
Bankia, Caixabank y Popular, pero se ha convertido en el nuevo estándar
de todo el sector para los mercados.
En todo caso, esta situación las obligará a suplir esta vía con las otras anunciadas: uso de las
convertibles -algo que
sólo puede hacer el Santander en España-, la
conversión anticipada de las mismas en acciones con el consiguiente coste para el banco -opción que utilizará el Popular-, la
venta de activos y
de carteras de crédito, y el canje de instrumentos de capital de baja
calidad, como las preferentes, por acciones; una práctica que han
utilizado de forma masiva todas estas entidades en los últimos meses.
Fomento de los 'enjuagues contables'
Y,
por supuesto, los llamados 'enjuagues' o 'trampas' contables para
reducir el denominador de las ratios de capital, los activos ponderados
por riesgo. Las ratios de capital se calculan dividiendo los fondos
propios (donde hay una gradación en función de su calidad) entre
los APR de cada entidad. Este concepto siempre es inferior al activo
total y da un peso mayor a elementos con más riesgo (como crédito
promotor, inversión en bolsa o créditos al consumo) y muy bajo o nulo a
otros como deuda pública o créditos a grandes empresas. Esto es lo que
se conoce como "consumo de capital".
Hasta ahora, los APR de la banca española eran mucho más altos que los de la extranjera en
comparación con los activos totales, porque el Banco de España exigía
unos mínimos de ponderación que no existen en otros países. Ahí es donde
piensan actuar nuestros cinco grandes para cumplir con las nuevas
exigencias, con la aquiescencia del supervisor. Es lo que se llama
eufemísticamente "adecuada gestión de balance" o "aplicación de modelos
propios". Esto último significa revisar las ponderaciones de estos activos a la baja aplicando
una metodología interna que tiene que estar supervisada por el Banco de
España, pero aplicando unos mínimos más laxos.