A finales de julio, se rompió el acuerdo marco para el desarrollo
conjunto de proyectos eólicos en Europa y Gamesa se resintió en Bolsa.
Sus acciones se alejaron definitivamente de los máximos alcanzados en
abril a 7,45 euros para instalarse definitivamente en la zona de los 3
euros, que no han abandonado.
La caída de Gamesa en el año es del -44%, pero ahora la situación
puede cambiar de forma radical, gracias a que la pasada semana, la
empresa y su socia Iberdrola rubricaron un nuevo acuerdo de
mantenimiento y suministro. Según el mismo, la eléctrica se compromete a
comprar a Gamesa el 50% de los aerogeneradores terrestres que adquiera
entre 2013 y 2022, con un límite máximo de 3.800 MW. El acuerdo
contempla también una colaboración estrecha en el negocio de eólica
marina y en servicios de mantenimiento.
El día siguiente de hacerse público el pacto, Gamesa se revalorizó un 3%
en Bolsa, pero en cierre de año parece haber frenado en seco el
entusiasmo inicial. Sin embargo, la mayoría de los expertos han
aplaudido la renovación de este acuerdo estratégico, entre otras cosas
porque “da una gran visibilidad a los ingresos del grupo para los
próximos años, uno de los puntos más cuestionados por parte de los
inversores”, señalan en Renta 4. Esta casa de Bolsa espera un impacto positivo en la cotización y reitera su recomendación de sobreponderar el valor.

En esta misma línea se pronuncian los analistas de Banesto Bolsa.
“Valoramos positivamente este acuerdo marco en cuanto que refuerza su
negocio eólico offshore a corto-medio plazo con el suministro de 3.800
Mw entre 2013-2020 y también el negocio offshore a más largo plazo
(2015) donde Gamesa ya está trabajando en dos prototipos de 5 Mw
(segundo semestre 2012) y 7 Mw (2013)”.
Del mismo modo, aseguran que “refuerza la visibilidad de su división de
operación y mantenimiento, un área de negocio de elevado potencial de
crecimiento que supone una importante ventaja competitiva frente al
resto del sector”. Por último, creen que refuerza sensiblemente el apoyo de Iberdrola
(principal operador mundial de renovables) al plan estratégico de
Gamesa a medio-largo plazo en un momento en el que el sector está en
pleno proceso de reestructuración, enfrentándose a importantes retos
tanto tecnológicos, como de expansión internacional, maximizar
eficiencia, tener músculo financiero y apalancar otras ventajas
competitivas.
Por tanto, En Banesto Bolsa aseguran que Gamesa se encuentra en el momento de mayor visibilidad de los últimos dos años,
“que contrasta con una cotización en mínimos históricos (0,4x P/BV, 3x
Ev/Ebitda, 2,5x ex energía) que, a nuestro entender, supone una clara
oportunidad de inversión”. Por todo, su precio objetivo, uno de los más
altos de entra las casas de Análisis, se sitúa en 8,07 euros por acción,
lo que supone un potencial del 165% sobre los niveles actuales.
EL MERCADO, DIVIDIDO
Pero no son los únicos en ver el lado positivo de la operación. Grupo
Banco Sabadell se ha reafirmado también en su consejo de comprar Gamesa,
para la que tiene un precio objetivo de 6,10 euros por acción.